domingo 18 de enero de 2009

Mate y filloas.

Gracias a Marisa, llegué a esta casa en Haedo, donde todos los domingos se reúne un grupo de amigos a merendar, jugar a las cartas y botar una cantiga de cuando en vez.

Si bien el destino de todos ellos al emigrar fue el mismo (la zona oeste del Gran Buenos Aires) nacieron en distintos lugares (Santiago, Monforte, A Bola). Asi es que compartiendo un domingo de mate y filloas, uno puede tocar la pandeireta en un fiadeiro de Ourense, ir de puerta en puerta cantando los reyes en Lugo, y bailar un suelto en una ruada de las cercanias de Santiago.

Como lo prometido es deuda, acá está la foto. Gracias Marisa!!